Mientras crece la adopción de vehículos eléctricos e híbridos en el país, las compañías del sector avanzan en estrategias de infraestructura, economía circular y eficiencia operativa para acompañar esta transición.
Mientras Colombia acelera la adopción de tecnologías de movilidad de bajas emisiones, las empresas del sector enfrentan el desafío de acompañar esta transformación con infraestructura, gestión eficiente de los recursos naturales y modelos de operación cada vez más sostenibles.
El contexto evidencia una transición en marcha. De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) y Fenalco, durante mayo de 2026 el mercado automotor colombiano registró un crecimiento del 43% frente al mismo mes del año anterior, mientras que las matrículas de vehículos eléctricos aumentaron 345% y las de híbridos 82%, reflejando el creciente interés de los consumidores por alternativas de movilidad más limpias y eficientes.
“Este crecimiento plantea nuevos desafíos para el sector, especialmente en materia de infraestructura de carga, reducción de emisiones, aprovechamiento de residuos y optimización de recursos.” Afirma Andrés Fuse, Gerente General de Autogermana. En este escenario, compañías como Autogermana han venido fortaleciendo estrategias de sostenibilidad que trascienden la comercialización de nuevas tecnologías y abarcan diferentes frentes de su operación.
Infraestructura y transición energética: claves para la movilidad del futuro
Uno de los principales retos para la consolidación de la movilidad sostenible en Colombia continúa siendo el desarrollo de infraestructura que permita a los usuarios adoptar estas tecnologías con mayor confianza y autonomía.
Uno de los principales retos para acelerar la movilidad eléctrica en Colombia sigue siendo la disponibilidad de infraestructura de carga. Con el propósito de contribuir a este desafío, Autogermana ha invertido más de $1.800 millones en el desarrollo de una red nacional de recarga para vehículos eléctricos e híbridos enchufables entre 2021 y 2025. Actualmente, esta red está compuesta por 37 estaciones de carga y 95 cargadores instalados en diferentes regiones del país y tiene el potencial de evitar hasta 6.800 toneladas de CO₂ al año en escenarios de máxima utilización.
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Esta apuesta se complementa con iniciativas orientadas a mejorar la eficiencia energética de sus propias operaciones. Actualmente, una de sus principales sedes en Bogotá cubre el 42% de su consumo eléctrico mediante energía solar autogenerada. Los sistemas fotovoltaicos implementados no solo permiten evitar la emisión de más de 22,05 toneladas de CO₂ al año, sino que también aportan al Sistema Interconectado Nacional (SIN) un excedente de 6.341,4 kWh, contribuyendo así a la estabilidad energética del país.
«La transición hacia una movilidad más sostenible no depende únicamente de la llegada de nuevas tecnologías. Ese es uno de los grandes retos que tiene hoy el país y donde el sector privado puede desempeñar un papel relevante«, agrega Fuse.

Gestión ambiental y economía circular: una visión integral de sostenibilidad
La transformación hacia modelos más sostenibles también implica revisar el impacto ambiental de las operaciones y promover una gestión responsable de los recursos.
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Como parte de esta estrategia, durante 2025 Autogermana reutilizó más de 4.075 m³ de agua reciclada y 678 m³ de agua lluvia, gracias a la operación de 11 plantas de tratamiento instaladas en diferentes sedes del país. Estas acciones buscan optimizar el uso del recurso hídrico y reducir el impacto ambiental asociado a los procesos operativos.
La gestión de residuos constituye otro de los pilares de este enfoque. Durante el último año, la compañía reincorporó al ciclo productivo 2.421 baterías usadas, recicló 18.601 galones de aceite, gestionó adecuadamente 18.787 llantas fuera de uso y aprovechó más de 51 toneladas de materiales reciclables como papel, cartón, vidrio, plástico y chatarra, promoviendo esquemas de economía circular que permiten extender el ciclo de vida de los materiales y reducir la generación de residuos.
Estas iniciativas hacen parte de una estrategia corporativa basada en principios de gestión ambiental responsable, eficiencia operativa y generación de valor compartido, alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
De acuerdo con organismos internacionales, la descarbonización del transporte y la adopción de modelos productivos más eficientes serán determinantes para alcanzar las metas climáticas globales durante las próximas décadas. En este contexto, aspectos como la infraestructura para la movilidad eléctrica, el uso eficiente de los recursos y la economía circular adquieren cada vez mayor relevancia dentro de las agendas empresariales y de sostenibilidad en Colombia.





