La historia de Renault comienza el 25 de febrero de 1899, en Francia, cuando los hermanos Louis, Marcel y Fernand Renault fundaron una empresa que con el paso de los años se convertiría en uno de los fabricantes más influyentes de la industria automotriz mundial. Desde su sede en Boulogne-Billancourt, Renault inició un camino marcado por la innovación, la adaptación y una profunda relación con el mundo del motor.

Entre 1901 y 1910, la marca adoptó la producción en serie de automóviles, un hito que se consolidó en 1905, cuando recibió un pedido de 250 taxis. Este encargo obligó a la compañía a ampliar sus instalaciones y sentó las bases de una verdadera línea de producción industrial, posicionando a Renault como una empresa visionaria para su época.
Como muchos fabricantes de entonces, Renault no fue ajena a los efectos de los conflictos bélicos. Antes de la Primera Guerra Mundial, en 1911, la compañía inauguró talleres destinados a la fabricación de vehículos comerciales para el ejército francés. Para ese momento, apenas una década después de su fundación, la empresa ya se encontraba sólidamente consolidada. Entre los años 1920 y 1935, la producción alcanzó cifras históricas, superando las 58.000 unidades y reafirmando su crecimiento industrial.
La Segunda Guerra Mundial marcó uno de los capítulos más difíciles de su historia. Durante la ocupación alemana, las fábricas de Renault fueron obligadas a producir para el régimen invasor, lo que convirtió a sus instalaciones en objetivo de los bombardeos de la aviación aliada. Muchas de sus factorías resultaron gravemente afectadas, dejando cicatrices profundas tanto en la empresa como en la industria francesa.
Fue en la década de los años 60 cuando Renault vivió su auténtico renacer industrial. El lanzamiento de nuevos modelos y una clara reorientación estratégica permitieron a la marca expandirse más allá de Europa. La inauguración de fábricas en distintos países del mundo elevó sus objetivos de producción y ventas, consolidando a Renault como un fabricante global.
Durante las décadas de los 70 y 80, Renault alcanzó una notoriedad especial gracias a algunos de sus modelos más icónicos. El Renault 5, junto con su destacada participación en competiciones de alto nivel como el rally y otras disciplinas del automovilismo, fortaleció la imagen deportiva de la marca y le otorgó un reconocimiento internacional aún mayor.
Hoy, Renault continúa construyendo su legado sin perder de vista los nuevos desafíos del sector automotor. La marca mantiene vivos sus modelos más emblemáticos, mientras apuesta decididamente por la innovación y la sostenibilidad. Su liderazgo en el desarrollo de vehículos eléctricos, con modelos como el Renault Zoe y el Fluence Z.E., refleja su compromiso con una movilidad más limpia y eficiente.

Más de un siglo después de su fundación, Renault sigue avanzando con la misma visión que la vio nacer: adaptarse a su tiempo sin olvidar su historia. Una historia que, entre guerras, avances tecnológicos y pasión por el motor, sigue rodando hacia el futuro.





