Estudios de la ANDI advierten que más del 60% de los vehículos importados directamente presentan problemas de compatibilidad en repuestos, actualizaciones de software o garantía local.
En medio del crecimiento de la movilidad eléctrica en Colombia, cada vez más ciudadanos están optando por vehículos sostenibles, eficientes y con tecnología de punta. Sin embargo, junto con esta evolución positiva del mercado, ha surgido una práctica que preocupa a los expertos: la importación directa de vehículos eléctricos por parte de terceros sin respaldo oficial de marca.
A simple vista pueden parecer una oportunidad: precios más bajos o modelos poco comunes en el país. Pero los riesgos pueden superar con creces la aparente ventaja económica.
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Según cifras de Andemos, los vehículos de origen chino alcanzaron en 2024 una participación del 20,2% en las ventas totales del país, con un crecimiento superior al 40% anual, consolidándose como el segmento con mayor dinamismo. Marcas como Deepal y Changan, representadas oficialmente en Colombia, han ganado terreno gracias a una combinación de tecnología accesible, diseño, innovación y compromiso con la movilidad sostenible.
No obstante, en el último año se ha observado un aumento en las llamadas “importaciones paralelas” o directas, realizadas fuera de la red oficial. Aunque suelen promocionarse como vehículos exclusivos o a precios llamativos, en realidad representan una serie de riesgos significativos que pueden afectar directamente al comprador en términos de seguridad, mantenimiento, costos futuros y valor de reventa.
5 riesgos de importar un vehículo eléctrico sin respaldo oficial
- Sin garantía válida en Colombia
Al no estar dentro del canal oficial, estos vehículos quedan por fuera de la cobertura de garantía de la marca. Cualquier falla, defecto o problema técnico debe ser asumido completamente por el comprador.
- Dificultad para conseguir repuestos originales
Los vehículos importados por canales no autorizados suelen enfrentar serios problemas para conseguir repuestos certificados, lo que afecta tanto la seguridad como el desempeño y la vida útil del vehículo.
- Servicios en talleres no autorizados
Sin acceso a talleres certificados por la marca, el mantenimiento queda en manos de servicios generales que no siempre tienen la formación o tecnología necesaria para intervenir un eléctrico de forma segura y adecuada.
- Incompatibilidad tecnológica o falta de soporte en actualizaciones
Muchos eléctricos requieren software específico, calibraciones y actualizaciones constantes. Los vehículos no homologados para Colombia pueden ser incompatibles con las plataformas locales de servicio o diagnóstico.
- Pérdida acelerada de valor de reventa
La falta de historial en talleres oficiales, la ausencia de garantía y las dudas sobre su mantenimiento generan desconfianza en el mercado de segunda mano, lo que se traduce en una desvalorización más rápida.
“Comprar un carro nuevo es una decisión trascendental. Lo fundamental es que esa inversión tenga respaldo en el tiempo. La diferencia entre una buena experiencia y un problema sin solución está en contar con garantía oficial y un servicio posventa confiable”, señala Juan Carlos López, Gerente General de Deepal y Changan Colombia.
¿Qué ofrece el respaldo oficial?
En contraste, los eléctricos adquiridos a través de la red autorizada de Deepal y Changan cuentan con:
- Garantía de fábrica válida en Colombia
- Red de talleres certificados en 15 ciudades
- Más de 19 puntos de servicio en el país
- Acceso inmediato a repuestos originales
- Actualizaciones tecnológicas y diagnósticos oficiales
- Soporte integral del Grupo Vardí, con 65 años de trayectoria
Este respaldo no solo garantiza tranquilidad al usuario, sino también la vida útil, seguridad y valor de reventa del vehículo.





