Mientras el mundo del diseño y Pantone anticipan 2026 con la elección de un blanco como color del año, Nissan confirma que esa narrativa cultural ya estaba presente en las decisiones reales de movilidad. Al analizar sus ventas de 2025 en América Latina, la compañía observa que el blanco volvió a liderar la preferencia de los consumidores latinoamericanos con el 40,6%, seguido por el gris oscuro (19,1%) y el plata (13,2%).
El color como decisión industrial y estratégica
La pintura automotriz protege la carrocería frente a la corrosión y el desgaste, además de definir la identidad estética del vehículo. En Nissan Latam, el proceso de pintado en sus plantas productivas de Brasil y México incluye un horneo de aproximadamente 20 minutos a 140°C, fundamental para otorgar la dureza adecuada a cada capa.
En las plantas de Nissan América Latina, los colores se clasifican en metálicos y lisos. Los metálicos, con partículas de aluminio, requieren una programación específica de los robots aplicadores, mientras que los colores lisos, como el blanco, demandan ajustes precisos para lograr un acabado uniforme. Dentro de estos, el blanco perlado se destaca por su complejidad técnica, al incorporar una mica especial que genera un efecto tornasolado visible a contraluz.
Una región, múltiples matices
En México, Ecuador, Argentina y Perú, el blanco sigue siendo el color más elegido, pero en Colombia, se mantiene la preferencia por el gris, seguido del blanco, y luego el plata.

Para Nissan, que el color más elegido por los consumidores latinoamericanos en 2025 dialogue tan claramente con la tendencia cultural que marcará 2026 no es una coincidencia. Es una señal de cómo las decisiones de movilidad reflejan valores más amplios. La compañía comprende ese pulso cultural y lo transforma en diseño, ingeniería y manufactura.





